El Comité científico de plantas pide más investigación sobre el umbral de "exención de modificación genética"
El Comité científico de plantas de la Dirección General de Sanidad y Protección de los Consumidores ha advertido que quizás sea imposible cumplir el nuevo umbral del uno por ciento en el etiquetado de productos "exentos de modificación genética" que se ha estipulado en la reciente normativa de la Comisión. Se solicitó el dictamen del comité después de la aprobación, el 25 de julio de 2001, de una propuesta en la que se disponía que la presencia accidental de hasta el uno por ciento de material modificado genéticamente en alimentos y piensos animales quedase exenta de la obligación de hacerlo constar en la etiqueta. Para lograr este objetivo, los agricultores y las empresas tienen que adoptar medidas que reduzcan al mínimo el porcentaje cultivado de semillas modificadas genéticamente y que restrinjan el flujo polínico, y por lo tanto, de genes. La Comisión ha sugerido que, para conseguir el objetivo del uno por ciento, la frecuencia de las semillas modificadas genéticamente en los lotes de semillas plantadas no debe ser superior al 0,3 por ciento en el caso de cultivos de polinización cruzada (remolacha azucarera, por ejemplo) y al 0,5 por ciento en el caso de cultivos de autopolinización (tales como trigo y colza), que es menos probable que sean fecundados por el polen de campos vecinos. El Comité científico de plantas afirma que, de acuerdo con el dictamen científico actualmente disponible, los umbrales de semillas transgénicas que menciona la Comisión sólo pueden obtenerse utilizando prácticas productivas ideales. El comité advirtió que es probable que existan numerosos casos en que no puedan lograrse estos valores, debido al flujo de polen procedente de cultivos vecinos modificados genéticamente y a los "derrames" de semillas transgénicas que se hayan cultivado en ese mismo lugar durante años anteriores ("regeneración natural"). El comité ha advertido la probabilidad de que aumenten las dificultades a medida que se extiendan en Europa los cultivos modificados genéticamente y crece proporcionalmente el riesgo de contaminación cruzada. Según indica, cabe la posibilidad de que acabe siendo necesario reevaluar el umbral del uno por ciento en la exención de modificación genética de conformidad con las experiencias agrícolas en curso. Otra estrategia analizada por la Comisión consiste en duplicar la actual distancia de separación entre cultivos modificados genéticamente y cultivos no transgénicos. Sin embargo, el comité manifestó dudas con respecto a la eficacia de tales medidas, y dijo que quizás se necesitaran precauciones adicionales para garantizar un nivel aceptable de pureza en los cultivos. El comité declaró que la eficacia de las distancias de aislamiento variaba según el tipo de cultivo y solicitó que se ahondara en la investigación de cultivos híbridos con objeto de especificar cuáles habían de ser las precauciones de aislamiento. El Comité científico de plantas abogó por que se ampliara la investigación sobre el efecto de la "regeneración natural" en las plantas que no hubieran sido modificadas genéticamente, para determinar las cantidades admisibles en los cultivos alimenticios y de semillas. La Comisión se muestra asimismo partidaria de la introducción de períodos de tiempo específicos durante los cuales no se autorice el cultivo de plantas transgénicas de la misma especie, o de una especie estrechamente relacionada, en campos que posteriormente se empleen para cultivos no modificados genéticamente. Sin embargo, el Comité científico de plantas advierte que se carece de datos claros sobre los tiempos de persistencia de ciertas especies en el suelo, lo cual dificulta el cálculo de las posibilidades de que cultivos no modificados genéticamente queden contaminados por "restos" de semillas modificadas. El comité, empero, aceptó la existencia de tres grandes grupos de especies que pueden utilizarse como criterios para adelantar un tiempo mínimo de pausa entre cultivos transgénicos y cultivos no modificados: - Persistencia breve (1 año: soja, maíz y guisantes forrajeros) - Persistencia media (2 a 3 años: trigo, haboncillos, cebada) - Persistencia larga (5 años: colza, patata, remolacha) La Sociedad estadounidense de biólogos vegetales (ASPB) ha recopilado un conjunto de artículos titulado "Genetically-modified crops: what do the scientists say?" (Cultivos modificados genéticamente: ¿qué dicen los científicos?), como plataforma de las opiniones de los científicos dedicados a las plantas acerca de los cultivos modificados genéticamente. La publicación consiste en un conjunto de artículos que aparecieron entre mayo de 2000 y 2001 en "Plant Physiology" (fisiología vegetal), revista científica sobre plantas de la ASPB.