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Nuevas herramientas para combatir los efectos dominó del calentamiento del Ártico

Los polos se están calentando más rápido que el resto del planeta, lo que provoca fenómenos meteorológicos extremos en el hemisferio norte. Mejorar nuestra capacidad para predecir estos fenómenos nos ayudará a prepararnos para afrontar los cambios que se avecinan.

Cambio climático y medio ambiente

Frente a un clima cambiante, las empresas, los responsables políticos y las comunidades locales deben acceder a información meteorológica y climática fiable para salvaguardar la salud humana, el bienestar, el crecimiento económico y la sostenibilidad medioambiental. Sin embargo, los cambios importantes en la variabilidad climática y los fenómenos meteorológicos extremos son difíciles de precisar y explicar en las herramientas existentes de modelización y pronóstico. Además, muchos cambios del clima mundial están vinculados con el Ártico, el cual, según la Ficha informativa del Ártico, se está calentando dos veces más rápido que ningún otro lugar de la Tierra, lo que hace que la predicción del tiempo y el clima sea particularmente compleja.

Mejorar la precisión de las predicciones en amplias escalas temporales

Un gran consorcio de socios internacionales ha establecido el proyecto Blue-Action, financiado con fondos europeos, con el objetivo de ayudar a la sociedad a comprender mejor los cambios del clima ártico y prepararse para sus efectos. El proyecto analiza el impacto del calentamiento del Ártico en el hemisferio norte y desarrolla nuevas técnicas para mejorar la precisión de las predicciones en general en escalas de tiempo desde estacionales hasta decenales. «Nuestro objetivo es mejorar la seguridad y el bienestar de las personas en el Ártico y en todo el hemisferio norte, reducir los riesgos relacionados con las operaciones y la explotación de los recursos en el Ártico, y apoyar la toma de decisiones basada en pruebas por parte de los responsables políticos en todo el mundo», señala Steffen M. Olsen, coordinador del proyecto.

Observaciones oceánicas, modelización climática y servicios climáticos

Blue-Action está trabajando en un área de investigación nueva y apasionante que cierra la brecha entre la predicción meteorológica a corto plazo y las proyecciones sobre el cambio climático a largo plazo. «El nuestro es probablemente el único proyecto que se ocupa tanto de las observaciones oceánicas como de los modelos climáticos, y que contribuye al diseño conjunto de servicios climáticos efectivos», agrega Olsen. Las observaciones oceánicas son fundamentales para efectuar predicciones climáticas a corto y largo plazo, y también para predecir el aumento del nivel del mar y los patrones climáticos cambiantes en un mundo cada vez más cálido. Blue-Action participa en programas mundiales de observaciones oceánicas, entre los que se encuentra el Overturning in the Subpolar North Atlantic Programme (Programa Vuelco en el Atlántico Norte subpolar) que estudia el vínculo entre la transformación de la masa de agua en latitudes altas y la circulación oceánica en el Atlántico Norte. «Por primera vez, arrojamos más luz sobre el vínculo entre las corrientes variables del océano Atlántico Circulación Meridional de Retorno del Atlántico [AMOC, por sus siglas en inglés], el contenido calorífico de los océanos y la temperatura de la superficie del mar. También demostramos que el derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia tiene un papel limitado en el debilitamiento de la circulación oceánica en las AMOC, pero posiblemente afecte a la variabilidad climática a escala decenal», explica Olsen. El proyecto también utilizó técnicas novedosas para establecer modelos climáticos que predicen las condiciones en el Atlántico Norte en los próximos años. «En la actualidad, podemos dar información útil sobre las condiciones climáticas en Europa para el invierno, las condiciones del hielo marino para los años venideros y las condiciones oceánicas para la próxima década», añade Olsen. Con los nuevos modelos, los investigadores revelaron más pistas sobre el modo en que el contenido calorífico del océano en el mar de Barents afecta al cambio climático en el Ártico. En última instancia, los socios del proyecto desarrollaron herramientas de servicio climático que facilitan la toma de decisiones. Entre ellas se encuentra una aplicación prototipo para optimizar la producción de nieve en las estaciones de esquí, un sistema de alerta rápida para las olas de calor en las ciudades y un sistema que analiza las condiciones meteorológicas extremas en el Ártico para la industria naviera. «En la industria naviera, una de las cuestiones principales es cómo evitar las tormentas, especialmente en el Ártico. El prototipo de un mapa web interactivo, que desarrollamos conjuntamente en Blue-Action, nos permite evaluar los riesgos de las bajas polares y adaptar las rutas marítimas en consonancia», concluye Øivin Aarnes, uno de los especialistas principales en Riesgo Ambiental y Preparación en DNV GL - Oil & Gas.

Palabras clave

Blue-Action, Ártico, hemisferio norte, clima extremo, cambio climático, servicio climático, predicción climática, predicción meteorológica, AMOC, Circulación Meridional de Retorno del Atlántico

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