Las desigualdades educativas en Europa en el punto de mira
Europa cuenta con algunas de las sociedades mejor formadas del mundo. Aun así, la desigualdad educativa sigue siendo uno de los principales problemas tanto dentro de los países europeos como entre ellos, lo que socava la visión de la Unión Europea de un aprendizaje verdaderamente inclusivo y de gran calidad para todos. Para posibilitar un cambio significativo en los sistemas educativos europeos, el proyecto LEARN(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, tenía por objeto investigar cómo surgen las desigualdades y por qué persisten en el tiempo. La educación europea ha avanzado mucho durante el último siglo gracias a la introducción de la escolarización obligatoria, la ampliación del acceso a la enseñanza superior y los programas para la primera infancia. No obstante, a pesar de estos importantes avances, el origen socioeconómico de un niño sigue dictando su futuro, lo que condiciona sus logros, aspiraciones, elección de carrera y acceso a la educación superior. Estas desigualdades persisten incluso cuando las barreras estructurales se han reducido, lo que revela divisiones más profundas, tanto cualitativas como cuantitativas, ligadas al origen social. Por lo tanto, la intervención de las políticas es fundamental, no solo para mejorar los resultados educativos, sino también para mitigar las desventajas a lo largo de la vida y las consecuencias sociales y económicas más amplias derivadas del acceso desigual a la educación.
En busca de un progreso significativo y un cambio duradero
«Un progreso significativo en la educación depende de dejar que las pruebas fundamenten las reformas. Un cambio duradero pasa por utilizar datos exhaustivos y comparables para orientar las políticas y las prácticas en todos los niveles de la enseñanza», comentan Paula Sergeant, de la Universidad Metropolitana de Manchester (Reino Unido), y Doris Hanappi, de la Universidad de Zúrich (Suiza), investigadoras del proyecto LEARN, en un artículo publicado en «Open Access Government»(se abrirá en una nueva ventana). Por ello, el equipo del proyecto está cotejando y sintetizando distintas fuentes de datos y resultados de investigaciones previas para conocer mejor los cambios políticos y su repercusión en las desigualdades educativas en Europa. Se centra en nueve países europeos, a saber: Alemania, Estonia, Finlandia, Irlanda, Italia, los Países Bajos, el Reino Unido, Rumanía y Suiza. El estudio de los patrones de desigualdad dentro de estos países, así como entre ellos, contribuirá a respaldar la elaboración de políticas educativas con intervenciones coherentes y fundamentadas en pruebas. Una herramienta clave en los esfuerzos del proyecto es el EU LEARN Policy Lab(se abrirá en una nueva ventana). En esta plataforma se sintetizan, traducen y ponen a disposición de los responsables políticos y otras partes interesadas conocimientos y pruebas científicas.
Informes de políticas
Dos informes de políticas publicados en 2025 revelan que, para abordar la desigualdad con eficacia, se necesitan políticas educativas inclusivas y pruebas más exhaustivas basadas en un mayor número de indicadores socioeconómicos. «Unos criterios transparentes de asignación, unas medidas tempranas de desegregación y un apoyo específico a las familias pueden hacer más equitativas las transiciones educativas, mientras que los servicios de apoyo en salud mental, orientación profesional y ayuda financiera refuerzan el bienestar y los resultados a largo plazo», aducen Sergeant y Hanappi en el mismo artículo. El primer informe, titulado Mapping the Education Evidence Base(se abrirá en una nueva ventana), destaca las oportunidades de reducir la desigualdad educativa reforzando la base empírica. En él se aboga por una investigación que abarque todas las etapas de la educación, incorpore contextos sociales más amplios, más allá del entorno familiar, y ajuste mejor la teoría a los indicadores prácticos. Cerrar estas brechas posibilitará unas políticas más eficaces y específicas y respaldará el desarrollo de sistemas educativos inclusivos que aborden la desigualdad de raíz. En el segundo informe de políticas del proyecto LEARN (Longitudinal Educational Achievements: Reducing iNequalities), titulado Closing the Attainment Gap(se abrirá en una nueva ventana), se identifican tres mecanismos principales para el cambio, a saber: proporcionar una financiación estable y a largo plazo a las instituciones intermediarias del conocimiento; invertir en la alfabetización científica de los profesores; y promover una cultura de colaboración que valore la investigación rigurosa y los conocimientos profesionales. Los autores del informe comentan que la adopción de estas medidas contribuirá a reducir la brecha educativa y a crear sistemas educativos más equitativos para todos los estudiantes. Para más información, consulte: Página web del proyecto LEARN(se abrirá en una nueva ventana)