Convertir los residuos de la vinificación en soluciones para mejorar la salud del ganado
La resistencia a los antimicrobianos(se abrirá en una nueva ventana) constituye una de las principales amenazas para la salud pública a nivel mundial. En este contexto, reducir el uso innecesario de antibióticos en la producción animal es una medida fundamental para combatir este problema. Los extractos naturales obtenidos del orujo de uva —las pieles, las semillas y los tallos que quedan tras la elaboración del vino— podrían ayudar a los ganaderos a mejorar la salud de los animales y, al mismo tiempo, reducir la dependencia del uso rutinario de antibióticos. No se trata únicamente de mejorar las prácticas ganaderas, sino también de proteger la salud pública mediante el enfoque «Una sola salud»(se abrirá en una nueva ventana). Cada año, la vinificación genera millones de toneladas de orujo de uva. Aunque este subproducto contiene compuestos naturales de gran valor, buena parte sigue sin aprovecharse. En el marco del proyecto NeoGiANT(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, los investigadores aislaron estos compuestos mediante técnicas de extracción respetuosas con el medio ambiente y desarrollaron e-Vitis, un extracto natural con propiedades antimicrobianas y antioxidantes. «Las innovaciones más valiosas surgen a veces cuando se mira con otros ojos aquello que ya tenemos. El orujo de uva suele considerarse un residuo, pero nosotros vimos en él una fuente natural de compuestos bioactivos con capacidad para mejorar la salud y el bienestar de los animales. Además, contribuye a una bioeconomía más circular y sostenible», explica Marta Lores, catedrática de Química Analítica en la Universidad de Santiago de Compostela(se abrirá en una nueva ventana) y coordinadora del proyecto.
Resultados prometedores en ganadería y acuicultura
Los investigadores evaluaron estos extractos naturales tanto en la ganadería (bovina, porcina y avícola) como en la acuicultura (lubina, salmón, trucha y rodaballo). En varias de especies, los extractos obtuvieron resultados prometedores al mejorar la salud intestinal, reforzar la respuesta inmunitaria y aumentar la resistencia a las enfermedades. Uno de los avances más prometedores fue el desarrollo de aditivos para piensos diseñados para mejorar el estado sanitario y la capacidad natural de resistencia de los animales antes de que aparezcan las enfermedades, reduciendo así la necesidad de recurrir a tratamientos antibióticos preventivos. Los investigadores también desarrollaron productos para el tratamiento de enfermedades del ganado y nuevos diluyentes para semen que podrían reducir, e incluso sustituir en determinadas aplicaciones, el uso de antibióticos convencionales durante la reproducción animal. La investigación también reveló que la respuesta a estos productos naturales varía según la especie. Esta información facilitará el diseño de soluciones más específicas para los distintos sistemas de producción ganadera.
Más vale prevenir que curar
Uno de los principales resultados de NeoGiANT es que la prevención es una de las estrategias más eficaces para reducir el uso de antibióticos sin comprometer el bienestar animal ni la productividad de las explotaciones. «Para mí, la mayor oportunidad está en la prevención. Si conseguimos que los animales estén más sanos con soluciones funcionales naturales, podremos reducir la necesidad de recurrir a antibióticos antes de que la enfermedad llegue a convertirse en un problema. Eso beneficia a los ganaderos, a los animales y, en último término, a toda la sociedad», comenta Lores. Además del desarrollo de nuevos productos, el equipo aportó nuevos conocimientos científicos sobre estrategias antimicrobianas naturales, contribuyó a las actividades de normalización y reforzó la colaboración entre el ámbito científico y el sector empresarial. También elaboró recomendaciones políticas para ayudar a aclarar el marco reglamentario aplicable al uso de subproductos agroalimentarios como fuentes de ingredientes funcionales para la producción animal.
El siguiente paso hacia la aplicación comercial
Aunque el equipo de NeoGiANT demostró el potencial científico de estos productos naturales, todavía será necesario seguir investigando antes de que puedan utilizarse de forma generalizada en las explotaciones. Las formulaciones más prometedoras deberán validarse ahora en condiciones reales de producción y superar los procesos regulatorios y de fabricación necesarios antes de su comercialización. Los investigadores confían en que los resultados del proyecto sienten las bases para una nueva generación de productos naturales que complementen las prácticas actuales de salud animal y que, al mismo tiempo, contribuyan a preservar la eficacia de los antibióticos. «El siguiente reto consiste en transformar el conocimiento científico en soluciones prácticas que los ganaderos puedan adoptar con confianza. Para lograrlo será imprescindible mantener la colaboración entre investigadores, empresas, autoridades reguladoras y el propio sector ganadero», concluye Lores.