Limpieza de aguas residuales con superpartículas
Las industrias del acero, el vidrio, la cerámica y la electricidad tienen producciones esenciales para el consumo humano. Sin embargo, también generan grandes volúmenes de aguas residuales contaminadas con metales pesados. La generación de electricidad es probablemente la mayor y más difundida de las causas de daño, pero ¿quién podría vivir sin electricidad en el siglo XXI? Los metales pesados como plomo, mercurio y arsénico son sustancias tóxicas para los humanos. Los principales efectos sobre la salud se dejan sentir en el sistema nervioso central. Las aguas residuales deben limpiarse de estos metales antes de ser devueltas al circuito de abastecimiento o de reutilizarse en el proceso industrial. Estas industrias de alto perfil están constantemente buscando nuevas formas de mejorar sus procedimientos de tratamiento de residuos conforme se estrechan las normas impuestas por las autoridades. Es aquí donde puede desempeñar un papel clave una innovadora investigación financiada por la Comisión Europea. Científicos del Reino Unido, Irlanda y Alemania combinaron sus conocimientos expertos para impulsar la tecnología puntera de partículas compuestas superparamagnéticas (SPMC). Se ideó un nuevo proceso basado en el análisis químico por vía húmeda para crear SPMC de tamaño micrométrico o submicrométrico con nanopartículas de óxido de hierro incrustadas que no pierden sus propiedades magnéticas en presencia de un campo magnético. Una vez introducidas en el circuito de aguas residuales, las SPMC atraen a los metales pesados presentes. Tras la complexación, las SPMC cargadas se eliminan del flujo principal. Los metales pesados pueden separarse entonces de las SPMC cambiando el pH local. Una vez separados, los metales pesados pueden eliminarse en forma de lodo muy concentrado. Las organizaciones con una actitud medioambiental más activa pueden incluso intentar recuperar los metales a través de varias técnicas bien conocidas. Se realizó una demostración del proceso completo en un ambiente controlado. Los científicos buscan apoyo adicional para comercializar las nuevas SPMC, que pueden aplicarse a un número de industrias diferentes que generan aguas residuales contaminadas con metales pesados. Estas SPMC muy avanzadas tienen la capacidad de limpiar aguas residuales a un coste más bajo que los métodos existentes.