Los mecanismos de la tumorgenicidad de la ocratoxina A
La ocratoxina A (OTA) es producida por varios hongos de la clase Aspergillus flavus y Penicillium genera, como el Aspergillus ochraceus. La exposición humana a esta toxina se produce sobre todo a través del consumo de cereales y productos de cerdo contaminados. En los humanos, la exposición a la ocratoxina A se ha relacionado con la nefropatía endémica de los Balcanes (BEN), una enfermedad renal crónica asociada a los tumores del sistema renal, y a una mayor incidencia de tumores del tracto urinario. En los animales, la ocratoxina A es nefrotóxica y provoca tumores en el riñón, pero también en otros órganos de roedores. El proyecto investigó los mecanismos de la tumorgenicidad de la ocratoxina A y los biomarcadores de los efectos en animales en vivo y en tejidos humanos o sistemas celulares apropiados. En este sentido, se aplica química analítica sofisticada, biología molecular moderna y genética molecular a un problema toxicológico. Se han analizado biomarcadores de muerte oxidativa, que han reflejado la inducción de óxido nítrico sintasa inducible (INOS). No obstante, la respuesta a la muerte oxidativa no era coherente en lo que se refiere a los diferentes parámetros determinados e indica una posible demora en la respuesta in vivo. Además, se observó un efecto importante de la ocratoxina A sobre los cultivos in vitro en cuanto a la expresión basal de diferentes genes regulados por el factor de transcripción Nrf2. Se ha comprobado que el método Nrf2 es el responsable de la activación de varias proteínas antioxidantes y enzimas destoxificantes de fase II. Los datos experimentales demostraron que la inhibición de Nrf2 en el riñón de las ratas tratadas crónicamente con ocratoxina A producía una notable inhibición del mecanismo de defensa contra la muerte oxidativa. Por consiguiente, los datos de la investigación sugieren que la reducción de la defensa celular frente a la muerte oxidativa puede ser un mecanismo plausible de la nefrocarcinogenicidad de la OTA. Las conclusiones del proyecto permitieron comprender mejor los mecanismos que dañan al ADN y su contribución a la inducción de tumores por parte de la ocratoxina A. Los resultados de este proyecto pueden ser de ayuda para los organismos de normalización y regulación de la UE, autoridades alimentarias y usuarios finales industriales, para la realización de una evaluación de riesgo científica de la ocratoxina A.