Estudio de la síntesis de los carotenoides en hongos
La mayoría de los carotenoides empleados actualmente se producen de forma química o biológica, dado que los animales y los humanos no pueden sintetizarlos. Recientemente, los métodos biológicos se están viendo favorecidos con respecto a sus equivalentes químicos y principalmente se emplean especies fúngicas como el Blakeslea y los xantofilomicetos para la producción en masa de carotenoides. El proyecto FUNGAL CAROTENOIDS, financiado con fondos comunitarios, se centró en la mejora genética de los carotenoides producidos por las distintas especies fúngicas, simplificando, por tanto, su aplicación. Los socios del proyecto desarrollaron metodologías destinadas a mejorar la carotenogénesis de las especies fúngicas. Estos métodos explotaron variantes medioambientales y genéticas. Los científicos observaron que la unión de cepas positivas y negativas daba como resultado la inhibición de la síntesis de los carotenoides y varias cepas mutantes mostraron aumentos de producción importantes en comparación con el tipo que se encuentra en la naturaleza. En cuanto a las condiciones fisiológicas, se observó que una intensidad leve de luz y una reducción del suministro de oxígeno daban como resultado un incremento de la formación total de carotenoides. De hecho, su combinación se traducía en un aumento total de carotenoides cuatro veces superior. Por tanto, se puede deducir fácilmente que las condiciones medioambientales sí desempeñan una función y están garantizadas para el futuro de ulteriores investigaciones de la serie de factores implicados en la síntesis de los carotenoides.