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Carotid intima media thickness (imt) and imt-progression as predictors of vascular events in a high risk population (improve)

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Información exhaustiva paneuropea sobre la enfermedad cardiovascular

Un grupo de científicos ha investigado las relaciones que podrían existir entre el estilo de vida, los antecedentes familiares y las variables fisiológicas y el desarrollo de la aterosclerosis.

Cambio climático y medio ambiente

El grosor íntima-media de la arteria carótida es un indicador de la progresión de la enfermedad aterosclerótica. Comúnmente conocida como endurecimiento de las arterias, la aterosclerosis es una de las principales causas de enfermedad cardiovascular (EC). El coste social y económico de esta enfermedad es elevado, sobre todo en los países desarrollados. Mundialmente, la EC es responsable de diecisiete millones de muertes al año. El proyecto IMPROVE se marcó el objetivo de crear una lista exhaustiva y estadísticamente significativa de los factores de riesgo que influyen en el aumento del grosor de las paredes arteriales y examinaron a pacientes de siete centros de toda Europa, desde Finlandia hasta Umbría (Italia) como muestra de un grupo de alto riesgo. Mediante la utilización de ultrasonidos para medir el grosor íntima-media (GIM) de la carótida, los científicos determinaron si existían relaciones entre los antecedentes personales, el estilo de vida, las características fisiológicas y el aumento del grosor de la pared arterial. Los datos se analizaron mediante métodos estadísticos convencionales y redes neuronales y se ajustó teniendo en cuenta las distorsiones pertinentes. Se descubrió que los indicadores fisiológicos determinantes del GIM eran la tensión arterial diastólica, el peso y el índice de masa corporal. Se estudió una serie de aspectos en relación a hemogramas. Las lipoproteínas de alta y baja densidad junto con la creatinina estaban relacionadas con el GIM; los leucocitos se postularon como unos determinantes especialmente fuertes. No resultó sorprendente observar que el estilo de vida, sobre todo la condición de fumador, el total de alcohol consumido y la ingesta de café estaban directamente relacionados con el grosor de la pared arterial. La actividad física, tras un ajuste de los factores de distorsión, también guardaba una relación negativa con el GIM, si bien los datos no eran estadísticamente significativos. Datos adicionales sobre los antecedentes personales desvelaron que los cálculos biliares, la tuberculosis y las alergias están asociados al GIM. Desde el punto de vista de los antecedentes familiares, se observó que la enfermedad cardiovascular y la hipertensión poseen especial importancia. La recopilación de una gran cantidad de datos relacionados con marcadores genéticos y del estilo de vida puede servir de ayuda en la identificación de pacientes ateroscleróticos asintomáticos. Además se deben redactar protocolos de diagnóstico para la identificación precoz de los individuos de alto riesgo. La información se ha difundido profusamente mediante encuentros, revistas científicas y en Internet en la siguiente dirección: http://users.unimi.it/improve/index.htm

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