Skip to main content
Ir a la página de inicio de la Comisión Europea (se abrirá en una nueva ventana)
español es
CORDIS - Resultados de investigaciones de la UE
CORDIS

Article Category

Article available in the following languages:

Nuestras elecciones alimentarias pueden ser peores para el planeta de lo que creemos

Un nuevo estudio revela el impacto ambiental oculto tras las elecciones alimentarias diarias.

¿Cree que come de forma sostenible? Piénselo de nuevo. ¿Y si, después de todo, sus alimentos saludables preferidos no son tan ecológicos? Los alimentos en los que confía pueden estar perjudicando al medio ambiente más de lo que cree. Cada vez más estudios confirman que, como consumidores, tenemos un conocimiento limitado o inexacto del impacto ambiental de los productos alimentarios, como las emisiones de gases de efecto invernadero y la pérdida de biodiversidad. Aunque expresamos actitudes positivas hacia la elección de alimentos sostenibles, estas opiniones no siempre se reflejan en las estanterías de los supermercados. Un equipo de investigación de la Universidad de Nottingham (el Reino Unido) afirma que la mayoría de nosotros se equivoca totalmente sobre el impacto ambiental real de los alimentos que consume. Los resultados se publicaron en «Journal of Cleaner Production»(se abrirá en una nueva ventana).

La verdad podría sorprenderle

Los investigadores del estudio pidieron a 168 adultos que clasificaran 44 artículos comunes de supermercado en categorías de impacto ambiental creadas y denominadas por ellos mismos. «Diseñamos una tarea en línea para involucrar a la gente con el tema y proporcionar una forma interactiva y visual de investigar su comprensión del impacto ambiental de los alimentos —explicó en una nota de prensa(se abrirá en una nueva ventana) el autor principal Daniel Fletcher, investigador posdoctoral de la Facultad de Psicología—. Descubrimos que los participantes estarían dispuestos a cambiar su comportamiento de compra basándose en esta tarea, declarando intenciones de disminuir (o aumentar) su consumo futuro de productos para los que se sorprendieron por lo alto (o bajo) que era el impacto ambiental estimado científicamente». La tarea de categorización confirmó dos elementos ocultos en la forma en que los participantes clasificaban los alimentos. Separaban los alimentos según su origen animal o vegetal y los clasificaban por nivel de procesado. Los resultados revelaron que un etiquetado claro y coherente en los productos podría reducir la diferencia entre la percepción que tiene la gente de una amplia gama de productos alimentarios y lo que es la realidad científica. Esto proporcionará a los consumidores la claridad que necesitan y acelerará las compras más sostenibles. Fletcher añadió: «Nuestros hallazgos también sugieren que la gente puede tener dificultades para comparar el impacto ambiental de los productos de origen animal y los alimentos ultraprocesados porque consideran que sus efectos son demasiado diferentes como para sopesarlos entre sí. Las etiquetas de impacto ambiental que otorgan a los alimentos una única calificación global (como la A-E) podrían ayudar a facilitar estas comparaciones a los consumidores».

Repensar la alimentación sostenible

Aunque muchas personas creen que los alimentos procesados son los más perjudiciales, a menudo pasan por alto el inesperado impacto elevado de alimentos como los frutos secos y juzgan mal lo perjudicial que puede ser la carne de vacuno. Estas concepciones erróneas se derivan de depender de distinciones simples como «animal frente a vegetal», en lugar de considerar toda la complejidad del impacto ambiental. «Los datos sobre el impacto ambiental de los productos alimentarios están abriendo nuevas vías de investigación, y este es el primer estudio en que se analiza en relación con una amplia gama de productos cotidianos y se examina cuál es la percepción de la gente al respecto —concluye Alexa Spence, coautora principal y catedrática de la Facultad de Psicología—. Lo que se desprende claramente del estudio es que hay muchas ideas erróneas al respecto, lo que apoya realmente la necesidad de un etiquetado de impacto ambiental que ayude a la gente a estar más informada para elegir alimentos sostenibles».

Mi folleto 0 0