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Stratification of Obesity Phenotypes to Optimize Future Therapy

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Una nueva era en el manejo de la obesidad

La obesidad es mucho más compleja que solo el peso. Unas nuevas investigaciones están ayudando a predecir los riesgos para la salud y la respuesta al tratamiento, lo que permite una atención más personalizada.

La obesidad constituye uno de los desafíos de salud pública más acuciantes del siglo XXI. Actualmente, más de mil millones de personas en todo el mundo viven con obesidad, una enfermedad crónica y compleja vinculada a más de doscientas treinta complicaciones de salud, entre ellas enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer. A pesar del aumento de su prevalencia, los profesionales de la salud aún tienen dificultades para predecir quiénes desarrollarán complicaciones relacionadas con la obesidad y quiénes se beneficiarán más de tratamientos específicos. Abordar esta laguna de conocimiento fue la misión central del equipo del proyecto SOPHIA(se abrirá en una nueva ventana), una colaboración público-privada financiada por la Iniciativa de Medicamentos Innovadores (IMI) en colaboración con la Comisión Europea. En SOPHIA se reúne a más de treinta y cinco socios de la industria, el mundo académico y las organizaciones de pacientes y del público en general de la Unión Europea (UE) y de todo el mundo.

Ir más allá de un método único para todos

Durante décadas, el control de la obesidad se ha basado en gran medida en el índice de masa corporal (IMC), una medida sencilla que se basa en el peso y la altura. Si bien el IMC por sí solo resulta útil a nivel poblacional, no capta la complejidad biológica de la obesidad ni explica por qué las personas con pesos corporales similares suelen experimentar indicadores de salud diferentes. «Los métodos anteriores para el manejo de la obesidad consideraban que todas las personas con obesidad eran iguales, sin tener en cuenta la patogénesis variable, el riesgo individual de complicaciones y su respuesta al tratamiento», explica el coordinador del proyecto, Carel le Roux. El equipo del proyecto SOPHIA intentó abordar este problema identificando fenotipos de obesidad distintos y mejorando la estratificación de los pacientes. En el proyecto se demostró que la obesidad debe analizarse desde una perspectiva más amplia que incorpore la composición corporal, los biomarcadores físicos y fisiológicos, la genética y el riesgo de enfermedades. Este método ayudará a comprender la considerable variación entre los pacientes y a avanzar hacia estrategias de tratamiento centradas en la reducción de los riesgos para la salud, en lugar de solo en el peso.

Aprovechar los datos para predecir los indicadores

Los investigadores crearon una base de datos federada que permitió realizar análisis seguros en varios estudios sin transferir información confidencial de los pacientes. En la base de datos se reúne información de más de dieciocho estudios y de más de noventa mil pacientes. Utilizando el aprendizaje automático y datos clínicos a gran escala, los investigadores se centraron particularmente en predecir el riesgo de complicaciones relacionadas con la obesidad, como enfermedades cardiovasculares y enfermedades renales crónicas. Estos modelos ayudan a identificar qué pacientes tienen más probabilidades de desarrollar complicaciones y qué estrategias de tratamiento pueden ser más efectivas para los diferentes grupos de pacientes.

Cambiar el abordaje hacia la reducción de riesgos

Entre los logros científicos más importantes del proyecto se encuentra el desarrollo de una nueva perspectiva sobre el tratamiento de la obesidad. Los investigadores de SOPHIA descubrieron que los valores absolutos del IMC(se abrirá en una nueva ventana) y la relación cintura-estatura tras un cambio de peso están más fuertemente asociados con futuros riesgos para la salud que el porcentaje de peso perdido. Basándose en una gran cantidad de datos reales, el equipo propuso que lograr un IMC inferior a 27 kg/m² o una relación cintura-estatura inferior a 0,53 se asocia con un menor riesgo de desarrollar afecciones como la diabetes de tipo 2, la hipertensión, la osteoartritis y las enfermedades cardiovasculares.

Dar voz a los pacientes

En SOPHIA también se exploraron las experiencias de las personas que viven con obesidad. Los investigadores recopilaron datos cualitativos de pacientes y profesionales de la salud para comprender mejor las motivaciones y preocupaciones en torno al control de la obesidad(se abrirá en una nueva ventana). Un resultado destacable fue el desarrollo de un recurso educativo de fotovoz que combina fotografías y testimonios personales. «Al plasmar experiencias de la vida real, pusimos de relieve las dimensiones emocionales y sociales de la obesidad y contribuimos a los esfuerzos por reducir el estigma y mejorar la participación de los pacientes», subraya Alix Feldman, responsable del proyecto en el sector industrial. De cara al futuro, en SOPHIA se seguirán validando los objetivos de tratamiento propuestos y se ampliará la infraestructura de datos federados para futuros estudios. Los modelos de predicción seguirán sometiéndose a pruebas en la práctica clínica, lo que acerca a los sistemas sanitarios a la hora de ofrecer el tratamiento adecuado al paciente adecuado.

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