Nuevas formas de proteger la madera contra la descomposición
Proteger los edificios y las estructuras de madera supone un verdadero reto, dada su susceptibilidad a la degradación por las bacterias a lo largo del tiempo. El proyecto BACPOLES, financiado con fondos comunitarios, se centró en el desarrollo de nuevas formas de identificar las especies bacterianas responsables de la descomposición de la madera. Esto supone un paso muy importante hacia el desarrollo de metodologías eficientes para la protección duradera de los artefactos y edificios históricos de madera. La Universidad de Gottingen realizó una serie de experimentos para intentar inducir la descomposición bacteriana de la madera en condiciones de laboratorio. Se comprobó que el dióxido de carbono juega un papel fundamental en el deterioro de la madera, aunque no se comprende del todo la relación. Así mismo, se comprobó que la adición de fosfato y nitrógeno no provocaba la descomposición de la madera; de hecho el nitrógeno parecía tener un efecto inhibidor.. Además de estudiar el efecto de diferentes parámetros sobre la descomposición bacteriana de la madera, los científicos también estudiaron la aplicación de bacteriófagos como parte de los métodos de conservación de la madera. Los fagos son virus que atacan y matan determinadas bacterias y, por tanto, los fagos adecuados podrían proteger a la madera de la descomposición. Los investigadores de la Universidad de Gottingen han completado los primeros pasos hacia el aislamiento de los fagos adecuados contra las bacterias responsables de la descomposición de la madera. Si se contribuye a esta línea de investigación podrían producirse importantes descubrimientos y se facilitaría el camino para hallar una solución duradera para la conservación de las estructuras históricas de madera.