Aclarar la función de los bosques en el ciclo de carbono
De acuerdo con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), las emisiones industriales y otras emisiones de dióxido de carbono y de gases de efecto invernadero (GHG, por sus siglas en inglés) afectan al clima. El Protocolo de Kyoto y su reglamento proporcionan asistencia jurídica para limitar o reducir las emisiones de GHG. Se formó un consorcio intergubernamental para recabar la información suficiente con el fin de calcular las emisiones de GHG y tomar precauciones para los futuros cambios climáticos. Los bosques juegan un papel muy importante en la implementación de la convención, ya que actúan como fuente y como depósito de carbono en la atmósfera. Con el fin de realizar análisis del flujo de carbono y cuantificar las reservas de carbono en los bosques europeos, la red CARBO_INVENT se centró en integrar los métodos de inventario de múltiples fuentes. Los inventarios forestales nacionales habían sentado las bases de este esfuerzo, pero resultaba esencial una harmonización internacional del sistema de evaluación europeo. Los socios de CARBO_INVENT consiguieron integrar los datos del inventario forestal con las funciones de la biomasa existentes y nuevas, a través de dos métodos: un enfoque descendente y un enfoque ascendente. Ambas propuestas evalúan la asignación de biomasa y las existencias de carbono en los árboles utilizando los datos agregados del inventario (enfoque descendente) o los datos del inventario sobre el terreno (enfoque ascendente). Se estudiaron tres regiones en diferentes países (Austria, Finlandia y Alemania). En la región alemana se realizó una comparación detallada de las propuestas. Los resultados generales obtenidos revelaron que en el nivel regional ambas propuestas arrojaban cálculos equivalentes. Sin embargo, el cálculo de las existencias de carbono no es exacto si las clases de edad o las especies varían, incluso si se emplean las mismas funciones de la biomasa. CARBO_INVENT estableció la importancia de crear una base de datos de recursos forestales europeos que contenga datos validados derivados de una estrecha cooperación internacional y de políticas nacionales acordes con el protocolo de Kyoto. Cuantos más datos se reúnan mejor será el cálculo de las existencias de carbono y de los cambios en las existencias de los ecosistemas forestales que contribuyen a la política climática.