Cómo interactúan las lenguas en los bilingües y por qué es importante
La migración dentro de Europa ha aumentado el número de alumnos multilingües que asisten a las escuelas ordinarias. Por ejemplo, en Alemania muchas escuelas primarias tienen alumnos bilingües con el griego como primera lengua. Por el contrario, en Grecia, los menores bilingües cuya primera lengua es el alemán asisten a escuelas alemanas o griegas. «Sin embargo, a pesar del creciente número de investigaciones sobre el multilingüismo, la cuestión de cómo se desarrolla, incluida la influencia de los factores individuales, sigue sin estar suficientemente estudiada», afirma Spyridoula Varlokosta, coordinadora del proyecto FIHELaD, financiado por las acciones Marie Skłodowska-Curie(se abrirá en una nueva ventana). Para colmar esta laguna, el equipo de FIHELaD combinó observaciones experimentales con datos de seguimiento ocular para investigar el procesamiento del lenguaje en menores bilingües griego-alemán. «Ofrecemos nuevas pruebas sobre cómo los menores bilingües organizan y acceden al conocimiento lingüístico, apoyando la teoría de que esta facultad lingüística funciona como un subsistema cognitivo especializado», añade Varlokosta.
Las lenguas del patrimonio como lenguas de pleno derecho
El equipo de FIHELaD se centró en hablantes de griego y alemán en parte por razones prácticas: un anfitrión griego del proyecto, la Universidad Nacional y Kapodistríaca de Atenas(se abrirá en una nueva ventana), y los socios alemanes facilitaron el acceso a los participantes en el estudio. Además, la comunidad griega en Alemania es una de las mayores de la Unión Europea(se abrirá en una nueva ventana), mientras que la comunidad bilingüe alemana en Grecia es significativa. La base ateniense del proyecto también permitió estudiar a menores que adquirían el griego como lengua mayoritaria (y el alemán como lengua minoritaria) a efectos comparativos. «Además, y de manera crucial, el griego y el alemán presentan contrastes gramaticales lingüísticamente útiles para investigar cómo se representan y procesan las lenguas de herencia (del hogar) y mayoritarias (del entorno) en los menores bilingües», señala Varlokosta. Metodológicamente, en vez de considerar las lenguas patrimoniales como versiones imperfectas o inacabadas de una lengua monolingüe «estándar», el equipo las trató como sistemas lingüísticos completos por derecho propio. A continuación, el proyecto se propuso investigar: qué propiedades gramaticales surgen sistemáticamente en las gramáticas patrimoniales; cómo afecta la influencia translingüística de la lengua mayoritaria al desarrollo gramatical en las lenguas patrimoniales; y cómo alcanzan las gramáticas patrimoniales un estado estable. «No queríamos que las lenguas patrimoniales se juzgaran con arreglo a normas monolingües, sino que se entendieran en sus propios términos, tal y como han sido moldeadas por la experiencia de los bilingües», explica Varlokosta.
Perspectivas empíricas sobre el bilingüismo
El equipo desarrolló una metodología para estudiar las lenguas patrimoniales, que incluye tareas fuera de línea y medidas de procesamiento lingüístico en línea. Veinte menores de cada país (Alemania y Grecia) participaron en tareas fuera de línea que incluían cuestionarios y evaluaciones lingüísticas tradicionales diseñadas para medir la comprensión por parte de los menores de construcciones lingüísticas complejas. En las tareas en línea se utilizó tecnología de seguimiento ocular para captar el procesamiento de frases en tiempo real, en que los menores escuchaban frases complejas y luego seleccionaban cuál de las dos imágenes se correspondía con lo que oían. El registro de «patrones de mirada» en tiempo real permitió comprender con gran sensibilidad cómo los menores bilingües analizan frases gramaticalmente complejas. «Se trata de un avance significativo en la investigación de las lenguas patrimoniales, ya que aporta un conjunto refinado de herramientas adoptables o adaptables para futuras investigaciones sobre bilingüismo, multilingüismo y lenguas patrimoniales», señala Varlokosta.
Implicaciones para unas prácticas educativas más integradoras
Mediante métodos estadísticos inferenciales, el equipo está analizando actualmente los datos para identificar qué factores lingüísticos y no lingüísticos (cognitivos y sociales) explican mejor el rendimiento de los participantes en las tareas fuera de línea y de seguimiento ocular. Los resultados preliminares revelan que los menores bilingües de griego-alemán muestran patrones de procesamiento divergentes tanto de los menores monolingües de habla griega como de los adultos de control. «Eso indica que los menores bilingües recurren a estrategias diferentes a la hora de interpretar estructuras sintácticas complejas, lo que ilustra la interacción de las lenguas de herencia y mayoritarias durante el desarrollo del lenguaje», afirma Varlokosta. Dado que estas conclusiones tienen implicaciones para una educación más integradora que apoye a los estudiantes bilingües y de lenguas de herencia, el equipo se propone desarrollar un curso Moodle de acceso abierto centrado en las estructuras sintácticas complejas, diseñado para su integración en las cajas de herramientas educativas existentes en la Unión Europea.