Preservar el patrimonio europeo de la danza
A diferencia de un cuadro colgado en una galería o un manuscrito conservado en una biblioteca, la danza existe fundamentalmente en el momento en que se interpreta. Una vez que cae el telón y los bailarines se retiran, gran parte de la coreografía, la técnica y la intención artística corren el riesgo de desaparecer por completo. Esta naturaleza efímera de la danza es la fuerza impulsora del proyecto DanceMap(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos y puesto en marcha a principios de 2025 para cartografiar, salvaguardar y promover el patrimonio oculto de la danza en Europa.
Tratar a los bailarines como archivos vivos
El patrimonio de la danza de los siglos XX y XXI en Europa es en gran parte invisible y corre verdadero peligro de perderse para las generaciones futuras. Mientras que el «ballet» clásico suele beneficiarse de sistemas de notación establecidos y archivos institucionales, la danza contemporánea y moderna a menudo solo sobrevive en los cuerpos y recuerdos de los bailarines. El equipo de DanceMap se esfuerza por cambiar esta situación desarrollando un enfoque intersectorial que incorpora la investigación, la ciencia de datos, la práctica artística, la divulgación, la defensa y la formulación de políticas. A través de historias orales y entrevistas, en el proyecto se están identificando archivos de danza, colecciones privadas y poseedores de conocimientos individuales, y captando conocimientos incorporados que los métodos de documentación tradicionales a menudo pasan por alto. «Esa memoria incorporada es tan valiosa como cualquier documento físico —comenta la directora del proyecto DanceMap, Lisa Marie Bowler, del Bureau Ritter (Alemania), en un artículo(se abrirá en una nueva ventana) publicado en “Horizon, The EU Research & Innovation Magazine”. Si alguien aprendió una pieza directamente de un coreógrafo que ya no vive, ese conocimiento vive en su cuerpo». Otra ambición de DanceMap es asegurar el lugar de la danza en el panorama cultural más amplio. El equipo del proyecto pretende que la danza se incluya en la Nube del Patrimonio Cultural(se abrirá en una nueva ventana) como caso de uso para otras prácticas corporales. Esta integración digital es crucial para la visibilidad, ya que permite a investigadores, educadores y público en general acceder a un patrimonio de danza que actualmente se encuentra disperso en colecciones y archivos privados. Más allá de la digitalización, en DanceMap también se trabaja para influir en la financiación y la política proporcionando herramientas e investigación que ayuden a los responsables políticos y a los financiadores a comprender la importancia de la danza. «Formar parte de Horizonte Europa ya cambia la imagen que se tiene de la danza —afirma Madeline Ritter, directora de Bureau Ritter, refiriéndose a la iniciativa emblemática de la Unión Europea para financiar la investigación y la innovación—. Señala que la danza no es un nicho de interés, sino una parte seria de la identidad cultural europea».
Llegar a la comunidad
Para construir un mapa exhaustivo de este patrimonio, el equipo de DanceMap (DanceMap: Innovation Pathways and Policies to Promote European Dance Heritage at Home and Abroad) invita a personas y organizaciones apasionadas por la preservación de la danza europea de los siglos XX y XXI a participar en una encuesta(se abrirá en una nueva ventana). Se centra específicamente en colecciones no archivadas o infrarrepresentadas, prácticas artísticas en peligro de perderse y enfoques inusuales del patrimonio de la danza. También se presta atención a los trabajos de regiones o comunidades que rara vez aparecen en los archivos convencionales. Mediante la contribución, los profesionales pueden ayudar a cartografiar el patrimonio europeo de la danza, dándole visibilidad y garantizando que su memoria continúe mucho después de que caiga el telón. Para más información, consulte: Sitio web del proyecto DanceMap(se abrirá en una nueva ventana)